SOCIEDAD  5 de agosto de 2018

La mejor decisión para homenajear a las víctimas de la explosión en Moreno

Amigos, familiares y padres de alumnos la escuela en Moreno, en la que murieron Sandra y Rubén luego de un escape de gas, decidieron honrar a las víctimas haciendo lo imposible para que ningún alumno se quede sin alimento. 

 

Quienes conocían a Sandra Calamano, la vicedirectora de la Escuela N° 49 de Moreno que perdió la vida junto con el auxiliar Rubén Rodríguez el jueves por la mañana cuando explotó una de las estufas del establecimiento, aseguran que ella hacía lo imposible para que las viandas que recibía alcanzaran para todos sus alumnos. Y fueron ellos mismos, los que la querían y respetaban, los que pensaron como ella y decidieron hacer lo que ella hacía a diario: servir a los niños.

 

Entonces, un grupo de madres y de padres instaló una gran olla con leche caliente y comida para los pequeños. Hornearon facturas, pidieron ayuda y así, los casi cuatrocientos alumnos recibieron desayuno, almuerzo y merienda. “Sabemos que en esta escuela los chicos tienen su único plato de comida. Eso nos decían Sandra y Rubén”, contó entre lágrimas Ana Balaguero, mientras preparaba arroz con pollo para darles de comer a los niños que despedían a su vice y a su portero, tal y como lo hacían todos los días Sandra y Rubén.

“Es el legado más grande que nos dejó ella: enseñar y tener vocación por los niños, por eso estamos haciendo esto”, agregó. Junto a otras mamás y vecinos, Balaguero les preparó el desayuno y también la merienda a los alumnos.

COMPARTIR:


Notas Relacionadas

Comentarios