ACTUALIDAD  23 de agosto de 2014

“Boca necesita reformular y pensar cuál es el futuro”

Mario Pergolini explica por qué dijo en su programa que sería vicepresidente de Ameal. Tiene claro que la gente no lo va a apoyar sólo por ser conocido y que quiere mejorar las inferiores.

Unos segundos después de despedir a los oyentes de Tenemos malas noticias, el programa radial que conduce, Mario Pergolini atraviesa la puerta del Teatro Vorterix y se topa con un grupo de gente que le pide, al menos, unos segundos de atención. Para regalarle un disco de La Smith, una banda rockera de La Plata. Para dejarle un cedé. Para pedirle, también, una foto. “Creo que no me queda nadie”, dice el conductor después de responder ante cada demanda. “Vení, la hacemos acá”. Acá: sentarse sobre los escalones de la puerta principal del teatro para profundizar un poco sobre esa frase al pasar –“Iría como vicepresidente de (Jorge Amor) Ameal en Boca”– que despertó conjeturas y comentarios con rapidez.

–¿Es factible que vayas como candidato en las elecciones de Boca del 2015?
–Lo explico para ponerlo en un lugar justo. Estaba nuestro móvil, con el periodista Juanky Jurado, en Boca y decía que ya se comenzaban a ver los primeros movimientos para las elecciones. Entonces empezamos a repasar quiénes podían llegar a ser los postulantes. Así llegamos hasta Ameal y ahí dije: “Ah, iría con él como fórmula en Boca”. Hace tiempo que me vienen insistiendo. Entiendo que tiene que ver diciendo con alguien que estuvo en los medios como Marcelo (Tinelli) se metió y le fue bien. Se piensa que todo es parecido y que todos tienen las mismas ganas de contribuir en el club de la misma forma. Para ser sincero, para ser presidente o vice de un club hay que saber, hay que tener gestión. No es que un día caes y como sos conocido conseguís los votos. Conozco a Ameal y he trabajado en Boca haciendo otro tipo de cosas. Dentro de todo me pareció un buen presidente por las circunstancias que le tocó vivir y por cómo asumió el cargo por la muerte de Pedro Pompilio. De presentarme en algo en las próximas elecciones no lo pienso como “tengo que ser un gerente, un capanga, un presidente o vice”. Sí podría ayudar al club desde otro lado. Pero tengo que ser lo suficientemente vivo porque no es que cualquiera puede decir voy y me hago vicepresidente porque soy conocido. Ayudar, colaborar y estar sí. Estaría bueno. Hacer algo así como las inferiores de un club tan grande me parece más lógico.

–¿Cuál es tu vínculo con Boca?
–Soy socio del club hace años. Voy a menudo más allá de ser hincha. Estuve cuando Mauricio Macri fue presidente. Me invitaron a un par de comisiones y a unas cosas muy concretas como campañas solidarias. Después cuando iban a hacer un proyecto para reformar el estadio, en la época de Ameal, me pidieron una opinión, la di y creo que se podría avanzar. Insisto, una cosa es la política y el fútbol de Boca, las relaciones que hay que tener, los manejos que a veces uno no sabe y para eso no estoy.

–¿Hoy no está en tu cabeza?
–No, no está porque no tengo la capacidad necesaria para hacerlo. Si uno siempre se queja de que cualquiera va y se vuelca a la política, no podés decir soy conocido y con eso avanzo. Sí sé que muchos, haciendo encuestas con los socios, dicen: “Che, la gente te ve”. Es más un reflejo porque otra persona conocida, que le gusta la gestión y que le entusiasma estar en la rosca le fue bien que por otra cosa. No soy ni siquiera un caso parecido a eso.

–¿Cómo ves a la institución?
–No me parece que Boca esté institucionalmente mal. Aprovechando una gran desventaja del fútbol argentino como que no pueden venir los visitantes y todas esas animaladas, el club se ha manejado bien con, por ejemplo, los socios adherentes. Esa campaña ha funcionado. También es real que Boca necesita otro tipo de estructuras, reformular y pensar cuál es el futuro. En un punto se quedó: tiene que recuperar un lugar para las inferiores que no tiene. Tendría que concretar el predio que tiene en Ezeiza, que ya está asignado. Tiene recursos y tiene forma de hacer plata.

–¿Te interesa más ese trabajo, el de las inferiores?
–Lo pienso no porque sepa de fútbol o sepa quién es la persona adecuada que debe ir. Realmente no lo sé. No tengo esa información ni es el mundo en el que me muevo. Sí entiendo que es económicamente más sencilla formar jugadores y meterlos en el mercado. Además, a los hinchas les gusta que los futbolistas surjan del club. Hay una posibilidad para el club y para la economía a partir de las inferiores.

–¿Y por qué Ameal?
–Hay otra gente que también tiene buenas posibilidades. Beraldi, por ejemplo, o quienes están hoy imagino que querrán reivindicar todo lo que han hecho. Tal vez con más errores futbolísticos evidentes. Ameal tuvo la suerte de tener dos campeonatos encima. Creo que a Boca no sólo tenemos que mirarlo desde un lado cien por cien futbolístico. Por lo menos no dentro de mi mentalidad. Yo voy todos los domingos a la cancha, quiero que gane, que se queden los ídolos, que vuelvan. Eso lo queremos todos. Pero hay también otro trabajo para hacer en el club.

–¿En lo deportivo cómo lo ves?
–(Se toma un tiempo) Y… estamos bravos. Es un momento de transición, es un claro momento de transición. De eso no hay dudas.

–¿Y el tema de Juan Román Riquelme?
–Lo estimo mucho. Cuando puedo nos comunicamos. Tengo una buena relación. Pero él tiene una personalidad muy fuerte, el club estaba completamente en contra de todo eso y me imagino que habrá sido muy difícil manejar toda la situación. Hoy veo lo que está pasando y a lo mejor ya estaba grande para Boca. Pero los hinchas lo van a amar toda la vida. Él dice la 10 es mía y es real, es lo que siente. Extrañamos no tener un gran nombre dentro del plantel.

–¿Y cómo se llena ese espacio?
–No, no se llena.

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