La funcionaria anunció que pasarán 290 trabajadores de Niñez de toda la provincia a planta y acordaron el pago de un plus para equiparar los salarios con los de otras áreas. Desestimó que existan "filtros" y "fraudes" en el sistema de protección

La ministra de Desarrollo Social de la provincia Mónica Bifarello aseguró que es inminente el pase a planta permanente de 290 trabajadores de la Dirección de Niñez de toda la provincia, y admitió que se trata de los sueldos más relegados de la administración pública, aunque lo atribuyó a razones históricas. Sin precisar fechas, anunció también que se pagará un plus a los trabajadores de Desarrollo Social que trabajan en el territorio, con la intención de que sus salarios se equiparen a los del Area Salud. Bifarello negó que la Subsecretaría de Niñez sea reticente a dictar medidas excepcionales de protección a niños, niñas y adolescentes que deben ser separados de su familia, y afirmó que existen en este momento 430 chicos en esa situación, de los cuales 230 pertenecen a Rosario. Aunque la funcionaria no tenía intención de contestar por los medios las críticas formuladas por la Comisión de Asesoramiento en Políticas de Alojamiento a Niños, Niñas y Adolescentes sin Cuidados Parentales -publicadas el domingo pasado en este diario-, respondió a Rosario/12 sobre esos cuestionamientos. Además, negó que la Dirección de Niñez haya estado acéfala, ya que recién el 26 de agosto la anterior directora, Geraldina Gahn formalizó la renuncia que había pedido con anterioridad, y desde la semana pasada la sucede en el cargo otra abogada, Fabiola Piemonte.

La Comisión de Asesoramiento, formada por profesionales de distintas áreas vinculadas a infancia, denunció la "caótica situación" del sistema de protección integral instituido por la ley provincial 12.967, que atribuyó a "la precarización laboral, la ausencia de planificaciones estratégicas, la discrecionalidad de los procedimientos" y hablaron del "provocador fraude" que significó la presentación de estándares de calidad para el sistema de alojamiento. "No acepto, y espero charlarlo con la comisión, cuestiones como esto es un fraude, un fracaso. El tema de los estándares de calidad en los alojamientos, es un trabajo donde parte de la comisión participó y es tener un modelo adonde queremos ir. Ahora, tenemos que buscar paso a paso los caminos para hacerlo efectivo. Es un sistema que tiene mucho para caminar", dijo la funcionaria provincial.

-¿Existe un filtro para dictar medidas excepcionales ante la vulneración de derechos de niños?

-En primer lugar, yo veo esto como un sistema en construcción, donde permanentemente tenemos que estar fortaleciendo algunos aspectos. Tenemos 430 chicos separados de su medio familiar, porque eso es una medida excepcional. Con la nueva ley, esta medida excepcional la toma el Ejecutivo, la Subsecretaría de Niñez, por eso nosotros trabajamos con equipos interdisciplinarios. Hay una tarea muy importante que se hace desde los equipos, y una decisión siempre compleja, siempre difícil. Porque además, la situación social ha cambiado y ya no es tan sencillo, a lo mejor, como era muchos años atrás, separar a un chico de su familia. Generalmente hay una familia ampliada que lo reclama, hay medidas legales que van y que vienen. Entonces, nosotros tomamos la medida excepcional pero en todos los casos se debe dar comunicación al juez de familia, que está monitoreando la razonabilidad y la legalidad.

-Se denuncia que los equipos territoriales piden medidas excepcionales y desde la Dirección son reticentes a tomarlas.

-Hay una cierta tensión. La ley también dice que cada Municipalidad debe tener un Servicio Local. La ley es muy buena desde mi punto de vista, pero una vez que está en vigencia, hay que adaptar instituciones que vienen con otra dinámica. La ley le da un rol importante a los gobiernos locales y también a la provincia descentralizando esos recursos al espacio local para generar estos servicios locales. Nosotros tenemos convenio con más de 100 municipios y comunas de la provincia para el armado del servicio local. En los lugares más pequeños es más sencillo. En Rosario venimos de un debate donde ya estamos en las últimas conversaciones para completar el armado del servicio local, que no es un servicio municipal, y que no es solamente del área específica de Niñez. Requiere un nivel de coordinación que hay que trabajarlo muy cuidadosamente porque en el servicio local tiene que funcionar el sistema de salud, tenemos que convocar a la gente de educación, no es solamente una ventanilla para que ingresen los temas de vulneración de derechos sino un equipo interdisciplinario, interáreas, con un nexo directo con la dirección provincial.

-¿Cuándo se creará el servicio local?

-Rosario no tiene servicio local pero tiene una cantidad de políticas de niñez desde hace muchísimo tiempo. Más allá de que todavía no esté conformado el servicio local, lo que pasa es que los equipos locales generalmente tienen una problemática, muchas veces consideran que hay que tomar una medida excepcional y a veces hay una diferencia entre lo que plantean los equipos provinciales y lo que plantean los equipos locales. Hay que seguir trabajando para llegar a criterios comunes. Nosotros lo que decimos es que no puede haber ningún filtro o ninguna limitación para tomar medidas excepcionales que provenga de ninguna circunstancia externa. Por ejemplo, que no hay plazas en los alojamientos. Si esa es la razón, es inválida absolutamente, porque nosotros tenemos una cantidad de plazas de alojamiento. Lo veo como un sistema que esta siempre en un equilibrio inestable, porque es muy difícil saber cuántas plazas se necesitan para una situación que es absolutamente dinámica, ya que las medidas excepcionales tienen un plazo (se renuevan cada 90 días, por un plazo máximo de un año y medio). Si se revincula es más sencillo, el chico volvió con su familia. Si no se logra la revinculación, ahí sigue otra etapa en la vida del chico que a veces también lleva meses, años. Nosotros tenemos que trabajar fuertemente en acortar los plazos y estamos empeñados en eso, pero para eso se tienen que dar toda una serie de circunstancias.

-¿Niñez tiene la política de negar medidas excepcionales?

-No, no es una política de la dirección, de la subsecretaria ni del Ministerio. Noto que muchas veces tenés a los equipos locales con cierta necesidad de que la medida se tome rápido y diferencias respecto de si ese chico puede estar con su familia ampliada o no, puede haber...

-¿Los equipos tienen un protocolo de actuación?

-Sí, tienen, lo que pasa es que la revinculación es caso a caso, entonces las situaciones son tan diversas actualmente que también es muy difícil generalizar. Me parece que vinculación familiar es un tema para seguir trabajando porque una cosa es el título de la ley, que yo comparto, que además está en consonancia con la Convención Internacional de los Derechos del Niño, que el chico tiene que crecer en lo posible en su medio familiar. Después, hay diferentes opiniones que tienen que ver con si esa situación familiar es la más adecuada para que el chico viva o permanezca ahí o no.

-Una de las críticas más fuertes tiene que ver con la precarización laboral...

-Ese es un tema que nos ocupa desde el primer día que llegamos. La razón por la cual hay muchos trabajadores con contratos tuvo que ver con esta aplicación de la ley que fue reglamentada en 2010 y creación del nuevo sistema donde los contratos pasan a ser una forma de incorporar personal más rápida que todo el sistema de concurso. Nosotros venimos trabajando con los gremios porque Niñez es el área del Ministerio que tiene mayor cantidad de personal contratado. Estuvimos trabajando para un pase a planta de los contratados, pero eso en algún punto excede la voluntad del propio Ministerio, de todos modos estamos más cerca porque cada tantos años se hace un pase a planta de las situaciones que en la provincia estén con contratos y cumpliendo funciones que requeriría un pase a planta. Pero termina siendo un tema de la paritaria central, que tiene que derivar en una ley de la Legislatura, estamos bastante cerca de ese punto, nosotros ya hicimos todo lo que correspondía dentro del Ministerio. Obviamente, para la persona que está con un contrato dos o tres años resulta una situación de mucho tiempo y para la administración no resulta tanto.

-¿Es suficiente la cantidad de personal?

-Siempre hace falta más recurso humano, no sólo en Niñez, en todo lo que es la política social tenemos que insistir en la idea de que hace falta cada vez más recurso humano calificado. Nosotros necesitamos cada vez más porque ya no hay más programas que se puedan aplicar todos iguales, necesitamos mucho acompañamiento, seguimiento de las trayectorias, personal en territorio.

-¿Por qué los sueldos también son los más bajos?

-Los sueldos tienen que ver también con una historia en la administración pública y no es por justificar, pero cuando nos juntamos con el Consejo Federal, en todas las provincias pasa exactamente lo mismo, que las áreas de Desarrollo Social siempre están más relegadas. Por ejemplo, nosotros tenemos una diferencia con salud. Entonces, ya conseguimos la decisión en paritaria central, estamos otorgando un suplemento a los profesionales del Ministerio de Desarrollo Social que trabajan en territorio. Acá se incluye a todos los que tienen firma para las medidas excepcionales, todos los de Niñez más todos los que trabajen en territorio. Se está terminando de discutir el monto pero ya está aprobado el suplemento porque justamente vimos esta dificultad.

-El informe 2013 del Observatorio de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia señala que sólo el 1,66 del presupuesto social para niñez se destina al sistema de protección.

-También dicen que hemos crecido mucho en estos años. Yo quisiera que me digan... cuánto más, cuánto tendría que ser. El otro día le di al ministro de Economía (Angel Sciara) el informe de la Defensoría. A mí me gustaría tener una mirada especializada en presupuesto, para saber cuánto más, hasta ahora siempre pedimos un poquito más y lo obtuvimos. Yo digo, sí, en el conjunto parece poco. En general, las líneas históricas marcan mucho los presupuestos. Entonces, yo digo, nosotros necesitaríamos algún argumento fuerte para saber hasta cuánto queremos llegar en presupuesto total de infancia o cuánto necesita el sistema de protección. A lo mejor, en una sociedad que no vulnere derechos de los niños sería ideal que baje el presupuesto del sistema de protección. Para mí es un sistema inestable porque es muy difícil de prever cuánto más vamos a tener o cuánto más vas a necesitar.

-¿Qué políticas concretas tienen para proteger a los niños que trabajan en búnkers de venta de droga en condiciones que se consideran de trata de personas?

-Yo enumero los programas y no entran dentro del presupuesto de protección. Porque ahí tenemos aspectos de la economía social que estamos trabajando para tratar de insertarlos en alguna actividad, por ejemplo todo lo que hacemos con el Nueva Oportunidad, que justamente vamos a los chicos más comprometidos con situaciones en conflicto con la ley, estamos trabajando para tener dos o tres empresas de inclusión social en Rosario como tenemos una en Santa Fe, que es la panadería Furman. No va a estar dentro del presupuesto de protección, va a estar en Economía Social. Los programas vinculados a situaciones de adolescentes que están sin proyecto de vida o en conflicto con la ley, a lo mejor es un tema técnico, pero no lo vamos a encontrar en el presupuesto del sistema de protección, sí en otros. Seguridad comunitaria tiene una asignación para talleres, Gabinete joven para los proyectos Ingenia, Educación con el Vuelvo a Estudiar.

-Existe gran cantidad de madres que piden ayuda para alojar a niños consumidores de sustancias. ¿qué respuesta tiene el estado?

-Eso lo escuchamos mucho nosotros cuando recorremos el barrio, muchos pedidos de ayuda porque no saben qué hacer con esto, no sólo con la adicción sino con la falta de proyecto, con la violencia interpersonal. Nosotros también creemos que ahí hay que hacer un gran debate en la sociedad, es un tema muy complicado, porque no creemos que el problema sea la sustancia y que la solución exclusiva sea internarlo. El problema es que después vuelven a su medio de vida y vuelven a caer. Esto es lo que nos pasa por esta sociedad también que está tan devastada por el tema del consumo, en general. Nosotros hemos aportado otras instituciones que son los centros de días, tenemos convenios con instituciones que no se dedican exclusivamente a las adicciones pero sí trabajan en esta idea de que si rodeamos a los chicos de afecto, de alternativas, de propuestas, podemos lograr que superen la situación.

-La crítica más usual desde distintos actores sociales es el retiro del Estado de los territorios...

-Lo niego totalmente, para mí no hay retiro del estado, no hubo retiro del estado. Tenés diversas situaciones de acuerdo al barrio. En algunos, incluso, es notable la cantidad de instituciones estatales. Vos vas a barrio Las Flores y tenés numerosísimas instituciones, estatales y no estatales. A lo mejor, en barrios de reciente formación puede haber menos incidencias del estado, por eso nosotros estamos trabajando mucho esto con el Plan Abre. Para mí lo que hay es una complejidad creciente del territorio y tal vez todas las instituciones del estado no han estado a la altura de esa complejidad. Entonces, hay que volver a hacer una lectura del territorio y volver a dar de nuevo. Por eso nosotros sostenemos el tema de coordinación en el territorio y mucho acompañamiento, trabajo con la familia, que a lo mejor no es la clásica intervención del estado. A mí me parece, al contrario, que nosotros en Rosario tenemos una experiencia de mucho tiempo de presencia del estado en el territorio que no se puede perder, que hay que continuarla y hay que sostenerla. Me parece una simplificación muy grande decir que el estado no está en el territorio- concluyó.

 

ROSARIO 12

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